Frente al peligro del cierre de las fábricas la solución no es el colaboracionismo con los empresarios, es preciso ejercitar la independencia política y organizativa de la clase obrera ocupando las fábricas y tomando en sus manos el funcionamiento de las mismas.
Muchos centros de producción dependiente de AMETEX, cuyo propietario es Iberkleid, han cerrado sus operaciones echando a la calle a más de 1.430 trabajadores. Se trata de una de las consecuencias de la crisis mundial capitalista agravada por la suspensión indefinida del ATDPDEA y porque el mercado venezolano, considerado por el gobierno como alternativo al norteamericano, no ha sido nada efectivo hasta ahora, desilusionando a mas de un incauto que tenía las esperanzas de poder exportar ilimitadamente su producción.
MOVIMIENTO DE UNIDAD SOCIAL PATRIÓTICA (MUSPA)










