Raúl Bustamante y Sergio López
Qué escandaloso caso de terrorismo se da en Bolivia cuando grupos de fanáticos al servicio de empresarios y cívicos, hechos a los dueños de ciudades obligan a la gente a encerrarse, y quienes se niegan son atacados. Lo curioso del caso es que lo hacen en nombre de la democracia, la libertad y la autonomía.
(ASC-Noticias).- En Santa Cruz de la Sierra el fenómeno de los "paros" es un arma que hace tiempo usan los cívicos para imponer a la ciudadanía sus medidas. No es una medida democrática, con movilización activa de sectores en las calles, sino es una encerrona, un acto de terrorismo sobre la masa indefensa, donde un puñado de gente aduciendo representar a todos, vía amedrentamiento obliga a la población a encerrarse en sus casas, que acata por miedo a ser golpeada en las calles.
El último paro y los anteriores han sido eso pero además ahora el terror se acentuó todavía más porque días previos exaltados cívicos propinaron una golpiza a los mandos policiales en plena calle, espectáculo que generó más temor, inseguridad y dudas acerca de la vigencia de derechos mínimos en una ciudad donde estos grupos violentos imperan con total impunidad.







