Alcides Monasterios, José Tirado Cruz, Grover Claros Torrico y Juan Peña
Era de suponer que el "diálogo" con los Prefectos, solicitado por el Presidente Morales no tenia destino feliz, por que en el plan de las ironías armonizar las contradicciones de los intereses económicos y obviamente políticos de la oligarquía agroindustrial y ganadera del oriente con el mensaje de profundizar el proceso de cambios que es la lectura de los dos tercios de votos por el "SI", resulta no solamente difícil, imposible armonizar nada; claro, queda la salvedad de que el Presidente este dispuesto a "pactar" con el enemigo que tiene intereses irreconciliables con los intereses de la mayoría de los bolivianos.
Un gobierno que tiene el 67,5 % de apoyo de los ciudadanos puede imponer su autoridad legítima para adoptar medidas de cambios estructurales aun en el marco legal de esta "democracia burguesa", por que si fuese una revolución violenta se borraría de un plumazo las estructuras que sostienen a las clases dominantes que detentan en su poder las tierras mas extensas y ricas del territorio boliviano.
En el "pliego de ambiciones" de los jefes de la luna media plantean: 1) Disponer del IDH, 2) desconocimiento de la Constitución aprobada en Sucre y Oruro, 3) aplicación de los Estatutos Autonómicos y ahora hablan de FEDERALIZACION.









