EEUU y Rusia mueven la piezas El objetivo oculto y lo que está en juego en la guerra del Cáucaso

Bush y Putin, en los Juegos Olímpicos de Pekin

El conflicto militar entre Rusia y Georgia en el Cáucaso es uno de los frentes de operaciones de la guerra (por ahora "fría") por áreas de influencia que mantiene la alianza EEUU-UE-OTAN contra el eje Rusia-China en euroasia y los ex enclaves soviéticos. En el centro de la disputa se encuentran (a modo de objetivos disimulados) las estratégicas reservas petroleras del Caspio y el control geopolítico-militar de la región.

Por Manuel Freytas (*)
manuelfreytas@iarnoticias.com Ver imágenes de la guerra

En este frente, donde hoy se desarrollan combates que ya han dejado más de dos mil muertos, Georgia juega de punta de lanza del eje EEUU-UE y es apuntalada militarmente para contrarrestar a Rusia, Irán, y su aliado Armenia.

Georgia ocupa una posición estratégica respecto al control y protección de los corredores de oleoductos que salen de la cuenca del Mar Caspio.

También constituye una cuña entre Rusia, Armenia e Irán. Azerbaiján sirve sobre todo como fuente de petróleo en la cuenca del Mar Caspio al comienzo del oleoducto Baku-Tbilisi- Ceyhan.

En cuanto a los intereses que están en juego en el conflicto militar del Cáucaso se encuentran en primer término el petróleo y la influencia geopolítica y militar en la región.

Algunos especialistas estiman la existencia de aproximadamente 17 mil millones de barriles de petróleo crudo en el Mar Caspio.

Estos cálculos indican que, además de los vastos depósitos de gas natural, la cuenca del Caspio también alberga la producción de 200 mil millones de barriles de petróleo. Otros proyectan que la totalidad de reservas de petróleo existentes en el litoral caspiano de los países de Irán, Kazajstán, Azerbaiján, Turkmenistán y Rusia, es de 25 mil millones de toneladas métricas, es decir, casi el 15% del total de las reservas petroleras del mundo (y un 50 por ciento de las reservas de gas natural) .

Este potencial energético explica la revalorización geoestratégica de la región y la guerra (todavía "fría") por controlar los enclaves energéticos y los oleoductos del Cáucaso donde Georgia ocupa un lugar clave.

Esto impulsa la estrategia USA-europea de utilizar a Georgia como cuña de acceso a esos recursos, y a su vez, alimenta las ambiciones rusas de recobrar el control sobre el Cáucaso como un objetivo estratégico-economico-politico-militar de altísima prioridad.

En noviembre pasado, en Tayikistán, en el marco de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) y la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), se estableció un convenio para la puesta en marcha de un bloque politico-militar que ya se presenta como un reto a la Alianza Atlántica (OTAN) no sólo en Asia Central sino en todo el continente eurasiático.

Detrás de ese desafío a la hegemonía del poder de EEUU y Europa se encuentran Rusia y China, las dos naciones que emergen como protagonistas centrales en el nuevo orden del poder mundial.

Además de sus acuerdos militares estratégicos con China y la consolidación de un bloque común en Asia en abierto desafío a la OTAN, Rusia multiplicó en el 2007 sus anuncios de fabricación de nuevos armamentos estratégicos y convencionales, e incrementó en grados notables sus exhibiciones de fuerza militar, nuclear y convencional ante Occidente, para mostrar la voluntad de mantener sus ambiciones de superpotencia.

Una de las mayores prioridades de la política exterior rusa son las antiguas repúblicas ex soviéticas del Cáucaso y la zona del Mar Caspio.

Georgia es esencial para ganar el control de este área desde el norte. La región del Cáucaso es también un frente interrelacionado con Oriente Próximo y Asia Central que se activará a medida que el mapa de ruta militar anglo-usamericano se desarrolle.

Afganistán en el este, el Cáucaso en el norte y el Levante (costa oriental del mar Mediterráneo) al oeste, forman un triángulo estratégico, con Irak e Irán ubicados aproximadamente en su centro.

El balance en las relaciones entre Rusia y Georgia se ha alterado desde la firma de acuerdos entre Georgia y EEUU, en vistas al eventual ingreso de la República caucásica a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Las negociaciones comenzaron el 18 de noviembre de 1999 en la Cumbre de la OSCE en Estambul y en relación a ello, Eduard Shevarnadze, por entonces presidente, afirmó que Georgia "podría ingresar a la OTAN en el año 2005", lo que no sucedió hasta el presente.

Durante el año 2003 se produjo en Georgia la “Revolución de las Rosas”, en la cual el pueblo pacíficamente salió a protestar en contra de la presuntamente fraudulenta reelección de Shevarnadze, lo cual desembocó en un nuevo proceso electoral donde fue electo Mikhail Saakashvili, el actual presidente, un apéndice del eje EEUU-UE.

Desde el fin de la Guerra Fría, la estructura militar de la OTAN controlada por EEUU y la UE primero, incorporó a Polonia, Hungría y la República Checa, y ahora se extiende a Rumania y Bulgaria. Además, con las tres repúblicas bálticas de Lituania, Letonia y Estonia, llega casi hasta Finlandia.

El caos y la desestabilización planificada con las "revoluciones de terciopelo" en el Asia Central forman parte del mismo proyecto estratégico, cuyo objetivo central apunta a desestabilizar las fronteras y áreas de influencia de Rusia con el propósito de establecer control militar y geopolítico sobre las ex repúblicas soviéticas.

Con la ampliación de la OTAN con "socios confiables" de las ex repúblicas soviéticas de Europa del Este, el eje EEUU-UE consiguió la consolidación de su poder geopolítico y militar estratégico en la región, en desmedro de Rusia, y China que ven afectadas y desestabilizadas sus fronteras y áreas de influencia.

Las república bálticas fueron parte de la Unión Soviética -y del Pacto de Varsovia-, ahora son miembros de la OTAN., la fuerza militar liderada por Estados Unidos que nació para combatir la expansión militar del ex Imperio Soviético del que formaban estos flamantes miembros de la alianza atlántica.

La OTAN se ha ido expandiendo en dirección al este, y ahora está buscando introducirse en Georgia, la República de Azerbaiyán, Ucrania y otros cuantos países.

En abril de este año el presidente de EEUU, George W. Bush, sufrió una derrota inesperada en la "guerra fría" con Rusia por áreas de influencia en el espacio post-soviético cuando en la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, que se realizó en Bucarest, capital de Rumania, fue rechazada su petición de ingreso a la alianza de dos ex repúblicas soviéticas, Ucrania y Georgia.

El Parlamento georgiano ratificó el 21 de marzo de 2003 un acuerdo de cooperación con EEUU en el área de Defensa, en el cual se le otorgan a oficiales estadounidenses prerrogativas y privilegios sin precedentes en el territorio georgiano. Como ejemplo de ello, aparece el derecho de entrar a Georgia sin visa.

Esto fue tomado en Moscú como una clara provocación, dado el sistema de visado que rige entre ambos países en la actualidad y la situación de las tropas rusas a las que comenzó a exigírsele este requisito. Además, los oficiales americanos pueden circular armados y gozan de inmunidad diplomática. Los aviones y vehículos de EEUU pueden atravesar el territorio y el espacio aéreo georgiano sin ningún tipo de inspección.

El fracaso de la operación Osetia

Soldados georgianos corren cerca de un edificio en llamas bombardeado por las tropas rusas. (Foto:Reuters).

Según los expertos, el rechazo de la inclusión de Georgia en la OTAN (que la convertiría en cuña de la Alianza en el Caúcaso) precipitó la invasión de Georgia a Osetia del Sur que detonó una respuesta militar de los aviones y tanques rusos situados en esa provincia secesionista.

Rusia apoya a los movimientos de independencia abjaziano y sur-osetio como estrategia para contrarrestar la influencia georgiana y europea-usamericana en el Cáucaso.

El ataque de Georgia a Osetia del Sur (salvo el objetivo de provocación que conlleva) no se justifica ya que Rusia detenta una superioridad abrumante en el plano militar.

Además, Georgia está rodeada, ya que limita al norte con Rusia y la otra república aliada a Moscú (Abjasia), y por el este con el Mar Negro, donde la superioridad naval de la flota rusa le garantiza todo el control.

Esto indica claramente que Georgia no puede desarrollar un conflicto armado con Rusia con otra perspectiva que no sea la derrota y la ocupación de sus territorio por los tanques de Moscú.

¿Entonces porqué Georgia lanzó el viernes pasado una ofensiva contra Osetia protegida por las bases rusas?

El objetivo de este ataque -según expertos rusos- es conseguir una intervención internacional que consiga reducir la presencia de Rusia de ese territorio, donde tiene desplegados "una fuerza de paz”.

En el teatro de operaciones con el conflicto EEUU y la UE buscan una intervención internacional para sacar a Rusia de escena y darle protagonismo a la ONU y a la OTAN en el Cáucaso.

No bien atacó Osetia para provocar la reacción de Rusia, Georgia pidió "auxilio internacional" a la ONU que debido a sus divisiones y la presencia de Rusia y China en el Consejo de Seguridad no pudo emitir una resolución de intervención en el conflicto armado del Cáucaso.

Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU intentaron acordar una solicitud de cese al fuego y de ingerencia del organismo en conflicto, pero las negociaciones fracasaron ante la falta de consenso.

Ante el fracaso del "cese el fuego" por parte de la ONU (primer escalón hacia la intervención extranjera) Georgia decidió el domingo retirar sus tropas de Osetia del Sur apabullada por el poderío del fuego ruso.

Las tropas georgianas se han retirado de la capital suroseta, Tsjinvali, y se han replegado a posiciones en torno a la ciudad, reconocieron las autoridades de Georgia, "dado el incremento de la agresión por parte de Rusia", dijo Aleksandr Lomaya, secretario del Consejo Nacional de Seguridad, en alocución por la radio y televisión nacionales.

Durante la noche, explicó, "Rusia ha trasladado (a Osetia del Sur) decenas de carros de combate, artillería y hasta cohetes tácticos, gran cantidad de infantería", y es de todos sabido que la diferencia en el potencial militar entre ambos países es tremenda".

Además, según la agencia rusa Interfax, varios barcos de guerra rusos llegaron hoy a las costas georgianas del Mar Negro con el fin de impedir que entren armas en Georgia.

Una fuente de la Marina rusa citada por la agencia de noticias RIA Novosti afirmó que "el crucero de misiles Moscú, el barco de guerra Smetlivy y varios barcos de apoyo llegaron esta mañana a su destino".

Por su parte la agencia Interfax citó a otra fuente de la Marina rusa que precisó que la misión de estos barcos es impedir que entren armas en Georgia. "Se ha ordenado a la Marina que no permita que lleguen por mar suministros de armas y equipo pesado militar a Georgia", dijo.

En los combates en Osetia del Sur participan fuerzas del 58 Ejército ruso, destacado en el Cáucaso Norte y entrenado para combatir en zonas montañosas, así como el cuerpo de elite de los paracaidistas rusos: la División 76, los regimientos de Pskov, Ivánovo y de la región de Moscú, reforzados con blindados y artillería.

El fracaso del llamado al "cese el fuego" por el Consejo de Seguridad de la ONU dejó a las fuerzas georgianas expuestas a la superioridad del aparato militar ruso y sin el "auxilio" de sus protectores del eje EEUU-Unión Europea que ahora intenta que Moscú no extienda su ofensiva hasta la toma de la capital de Georgia.

En ese estadio, se encuentran las piezas del tablero de la guerra hasta ahora.