SI EL BOTADERO DE K´ARA K´ARA NO ES UN DESASTRE AMBIENTAL ¿SERÁ UNA OBRA ESTRELLA DE LA ALCALDIA MUNICIPAL?

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Por: Jorge Costas Arze
jorge_costasa @ yahoo.com

Cuando llegue a Curacutín
Estaba lloviendo ceniza
Por voluntad de los volcanes
Me tuve que mudar a Talca
Donde habían crecido tanto
Los ríos tranquilos de Maule
Que me dormí en una embarcación
Y me fui a Valparaíso
En Valparaíso caían
Alrededor de mil las casas
Y desayune en los escombros
De mi perdida biblioteca
Entre un Baudelaire sobrevivo
Y un Cervantes desmantelado

Pablo Neruda
de “Desastres”
del Corazón Amarillo

La solución a la alta vulnerabilidad que presentan la mayoría de los habitantes de este planeta debe implicar reformas radicales del sistema económico mundial, cambios en las actitudes desaprensivas de los políticos que deben pensar más en la gente como verdaderos soberanos, a quienes deben servir y no como meros esclavos modernos, entendiendo que los habitantes deben ser protegidos frente a riesgos de muerte o lesiones inminentes producto de la insensatez en la sobrexplotación de los recursos naturales o de la contaminación del ambiente, alterando negativamente el hábitat y el clima global y local, lo cual afecta la calidad de vida de la población.

Como en casi todas las actividades, la mitigación de un desastre tiene implicaciones de mayor alcance y contundencia que los actos humanitarios posteriores; el mayor potencial para prevenir los desastres se encuentra en la capacidad que tenemos como vecinos, estudiantes, maestros, obreros, ingenieros... en asumir nuestra responsabilidad hacia el medio ambiente (que es de protección y preservación), solo así podremos sobrevivir (si en verdad lo deseamos) a la dinámica planetaria de consumismo y sobreexplotación. Es necesario insistir en la clarificación de que algunos desastres naturales y todos los desastres ambientales se relacionan con el accionar del hombre.
Las primeras crónicas de desastres datan del siglo XVI y desde ese momento, la forma en que la población y las autoridades han actuado frente a las emergencias ha entrañado una combinación de improvisada generosidad con abusos oportunistas. Ocurría un desastre importante y sus efectos se iban olvidando con el paso de los años, hasta que nuevamente la naturaleza mostraba “su cara tenebrosa” y la gente se veía obligada a sumergirse en la acción, como si las actividades meramente físicas de desenterrar de entre los escombros a muertos y heridos, o ayudar a los vecinos a reconstruir y plantar de nuevo los campos, fueran las únicas soluciones frente a las desgracias.

En todos los tiempos y culturas el ser humano generalmente ha tenido una actitud pasiva frente a las dinámicas del medio ambiente, y esto puede sonar contradictorio en cuanto que los seres humanos son responsables, en cierta medida, de estas dinámicas. Aún está profundamente arraigado el considerar las manifestaciones violentas de la naturaleza como designios de Dios o asuntos ineludibles de la naturaleza misma; es común que ello se exprese en actitudes fatalistas, de resignación y postración, o simplemente de rechazo frente a un tema en el cual el bienestar o incluso la vida están comprometidos en un futuro incierto, sin asumir que muchos factores involucran nuestro accionar.

Planificar con el factor riesgo es, fundamentalmente (y el término mismo lo implica), un proceso de toma de decisiones frente a la incertidumbre. Cada vez más se espera de la ingeniería un estrecho compromiso entre la búsqueda de mejorar la calidad de vida y la preservación del entorno, sin que el desarrollo implique hacer que el entorno se vuelva hostil para nuestra vida. Lo que conduce a la necesidad de entender la complejidad del problema del manejo de riesgos, tratando sus diversas facetas: culturales, históricas, antropológicas, científico-naturales, técnicas, económicas, entre otras. Gran parte del riesgo asociado a los fenómenos naturales puede atribuirse a problemas de percepción, así como el riesgo de los fenómenos de evolución rápida por ejemplo k´ara k´ara, problemas que se convierten en bombas de tiempo.

Esta información, o la más reciente sobre los centenares de eventos desastrosos desde los que afectan a individuos, comunidades, ciudades o países, que en muchos casos producen víctimas (personas que viven de forma infrahumana en el perímetro de un kilometro del botadero), sería motivo suficiente para que las autoridades (Alcaldía y Prefectura) pensarán más en la responsabilidad que tienen con los necesitados que sobreviven en la zona, que además son parte de una “Sociedad Burguesa Subjetiva” que no termina de entender que los “otros” son pate de esta sociedad dinámica y actuante, y que busca se respete su derecho a un ambiente sano y saludable.

Ahora hagámonos algunas preguntas:

¿Qué es un desastre?

Es una situación de daño grave o alteración de las condiciones normales, de vida en un territorio determinado ocasionado por fenómenos naturales, tecnológicos o por la acción del hombre y que puede causar pérdidas de vidas humanas, materiales, económicos o daño ambiental; y que requiere de atención especial por parte de los organismos del Estado y de otras entidades de carácter humanitario o de servicio social, sean estas públicas o privadas. (Ley 2140 – Para la reducción de riesgos y atención de desastres. Art. 4 - inc. d)

¿Cuál es la escala espacio-temporal de los desastres?

Los desastres ocurren en una gama amplia de escenarios del territorio y en períodos de tiempo variables. Por ejemplo: un pequeño deslizamiento que afecta a una familia y que puede ocurrir en cosa de pocos minutos; contaminación que afecta a una gran región, causando muchos daños en la salud, esto no se percibe por más de un minuto, al contrario son más de 20 años (caso k´ara k´ara); una inundación que dura horas, días o incluso meses, afectando a una comunidad, a una ciudad o a una extensa región; una sequía o la escasez de lluvia conduce a racionamientos de energía y esto puede durar meses o años.

Todavía es común que esta palabra se utilice solamente para aquellos fenómenos que generan muchas muertes, heridos y destrucción de bienes materiales. Esta idea parece haber surgido de las agencias y organismos internacionales especializados en el socorro y la asistencia post desastre, para quienes se trata por ejemplo, de "una perturbación ecológica abrumadora que excede la capacidad de ajuste de la comunidad afectada y, en consecuencia, requiere de asistencia externa (OPS-OMS, 1994)”. Sin embargo, una investigación reciente en varios países de América Latina, partiendo de hipótesis tales como que los pequeños y medianos desastres son cada vez más frecuentes por las condiciones crecientes de vulnerabilidad de los pobladores y que tras un gran desastre realmente existen múltiples desastres, dependiendo de cómo sean afectados los diferentes territorios municipales y las diferentes comunidades, ha recopilado y evaluado la ocurrencia de más de 25.000 en un período promedio de 15 años en 9 países de la región de Las Américas (OSSO - LA RED, 1996).

Emergencia. Se denota con ello situaciones en las cuales se requieren operaciones fuera de las actividades normales, para volver a la normalidad. En este sentido, no existe un límite definido entre las emergencias y las situaciones de desastre, aunque estas últimas se diferencian porque en ellas se produjeron pérdidas directas asociadas a un evento.

¿Puede hablarse de "desastres naturales"?

No. Hay fenómenos de origen natural (amenazas), que por sí mismos no son desastres. El desastre ocurre cuando el fenómeno encuentra un núcleo social (comunidad, ciudad, región, etc.) al cual las manifestaciones físicas del fenómeno pueden hacerle daño, es decir, cuando ese núcleo es vulnerable.

K´ara K´ara Desastre Ambiental

La situación en el botadero es de “alto riesgo” y de alarma, ya que se están produciendo más de treinta mil metros cúbicos de lixiviados (jugo de la basura) por año, que van a las napas subterráneas y a las aguas superficiales. Se está contaminando el rio Tamborada y el rio Rocha, además se está liberando a la atmosfera gases métanos y oligogases que son tóxicos, que en el día (por el efecto del calor) ascienden hasta una capa fría de la atmosfera aumentando el radio de contaminación y en la noche (por efecto del enfriamiento) bajan y descienden sobre todo el entorno, concentrándose en los barrios de alrededor; estos son gases tóxicos a los cuales están sometidos los vecinos y vecinas de la zona sud permanentemente.

El Botadero de K´ara K´ara es cómo un campo de concentración permanentemente sometido a gases, que producen efectos en el sistema nervioso, provocando nauseas, alterando el apetito (quita las ganas de comer), en la mañana los niños y niñas no quieren tomar desayuno, vomitan porque el olor les descompone el estomago. La gente de los alrededores y los propios habitantes de k´ara k´ara a partir de las 8 de la noche sonr torturados por los olores de la basura ya que estos son intensos.

Esta situación de “Desastre” no puede continuar

Lo que se requiere es que la Minuta de Comunicación emanada de la Cámara de Diputados donde recomienda al Poder Ejecutivo se declare, mediante Decreto Supremo, la situación de Desastre Ambiental al Botadero Municipal de K´ara K´ara del Municipio de Cochabamba, Provincia Cercado, Departamento de Cochabamba y establezca el porcentaje del Presupuesto General de la Nación necesario para su mitigación, rehabilitación ambiental y reconstrucción sostenible de la comunidad ubicada en la zona afectada. Esto significaría que se canalicen recursos del 2% (dos por ciento) del TGN (Tesoro General de la Nación) para que se pueda atender este desastre, lo cual permitiría:

1.- Atender el Botadero. (Art. 4 inc. N - Recuperación a corto plazo de los servicios básicos e inicio de la reparación del daño físico, social y económico – Ley 2140)

2.- Capturar los lixiviados, ya que no pueden correr libremente por cualquier lado, tienen que llevarse a depósitos donde van a ser tratados,

3.- Capturar los gases mediante tubos que permitan llevarlos a una compresora y

para ser reutilizados poniendo fin a la contaminación atmosférica.

4.- Reparar los canales que fueron tapados con basura (que son los de la quebrada), retirar los desechos que se están infiltrando directamente a las napas freáticas (los canales son zonas de quiebre, fractura del suelo) pues este es el camino más rápido para contaminar las aguas subterráneas.

La solución de este problema pasa por la participación de la gente, tenemos que implicarnos todos, porque este problema no es sólo de las comunidades, vecinas o vecinos a k´ara k´ara, no es sólo de la Alcaldía o de la Prefectura es de todos los que habitamos esta ciudad, para eso está la Ley de Participación Popular, dónde las OTBs juegan un papel importante mediante sus Comités de Salud y de Agua, que tendrían que estar activados en tareas de reciclado, reutilizado y recojo selectivo de la basura para bajar en un 60% el volumen de generación de Residuos Sólidos; este objetivo requiere la asignación de recursos económicos de la Participación Popular a las OTBs para dar solución a este problema de servicio publico básico.

El Municipio debe ocuparse de tener estaciones de transferencia para recibir los Residuos Sólidos, para que sean procesados en una planta de tratamiento que incluya la producción de abonos orgánicos. Más del 50% de la basura recogida es materia orgánica que si fuese clasificada, previamente por las OTBs u otros organismos, podría ser procesada sin mayores dificultades, con lo cual se da mayor vida útil a cualquier relleno sanitario bien manejado por parte del Estado.

Estimado Rene, gracias por el apoyo a está lucha que encaro el Comité para el Cierre del botadero de K´ara K´ara, (compuesto por OTBs de la zona sud de Cochabamba)
Aquí va algo más de información

LA COOPERACIÓN CANADIENSE, QUE NO SE DEJE ENGAÑAR.

La Sociedad de Gestión Ambiental Boliviana (SGAB) ha elaborado un proyecto que cuenta con el apoyo de la cooperación canadiense, a través de su Centro para el desarrollo IDRC, para realizar un estudio sobre la gestión de los residuos sólidos que, según declaraciones del gerente de EMSA, “podrá ser importante para dar solución, en el mediano plazo, a la institución” (Fuente: “Opinión”). Dicho proyecto tiene previstos un financiamiento de $Us 1 millón y un tiempo de ejecución de 4 años.

Según el texto del proyecto, habrá un “Equipo Ciudad” interinstitucional, donde están representados los actores involucrados en la problemática de la gestión de los residuos sólidos, que realizará los estudios de seis componentes: sociocultural-género-generacional y etnicidad, técnico-operativo, ambiental, económico-financiero, institucional-administrativo y legal-normativo. Con estos estudios el Equipo Ciudad elaborará propuestas de cuatro proyectos: Plan de Gestión de Residuos, Reglamento Ambiental Municipal, Programas de Educación Ambiental y Planta Piloto de Valorización de Materiales Reciclables.

El objetivo principal del proyecto pasa por “reducir las cargas ambientales en las comunidades del entorno del vertedero de K´ara K´ara y mejorar la calidad de vida de las comunidades que dependen del segregado a través del desarrollo y la implementación participativa de un nuevo plan de manejo integral de residuos sólidos para la ciudad de Cochabamba”.

Leído a la rápida parece interesante, pero una lectura detenida suscita dudas.

Cuestionamientos al proyecto de la SGAB.....

1). El texto del proyecto reconoce que “Cochabamba fue la primera ciudad del país donde la contaminación ha ocasionado afecciones directas y documentadas a la salud de los sectores más sensibles (ancianos, gestantes, etc.) y con mayor severidad en los estratos más pobres de la población”, que “una fuente importante de contaminación es el mal manejo de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU)”, que “el deficiente manejo de los RSU ocasiona problemas ambientales en toda la ciudad” y que “desde hace varios años y en varias ocasiones (EMSA) ha suscrito compromisos para cerrar el actual vertedero y construir uno nuevo, sin embargo, hasta el presente, no se cuenta ni con el terreno donde se construirá el nuevo relleno. Este incumplimiento le puede ocasionar en cualquier momento nuevos conflictos sociales con los vecinos del actual vertedero”.

Sin embargo, en el proyecto no se contempla el cierre del botadero, que es la demanda social más reclamada desde hace años. Un proyecto que en verdad muestre preocupación por los efectos de la contaminación de un vertedero mal manejado desde hace 20 años debe plantear sí o sí los mecanismos y recursos necesarios para el cierre del foco de contaminación más peligroso para la ciudadanía cochabambina.

No está de más recordar que la salud es un derecho fundamental recogido en la Constitución, que en 2001 una auditoría de la Contraloría General afirmaba la necesidad de cerrar el botadero en la brevedad posible y que en 2002 sendas resoluciones prefecturales declaraban a la zona de K´ara K´ara en situación de emergencia ante el peligro inminente para la salud pública y conformaban una comisión para buscar un terreno para implementar un nuevo relleno sanitario que, tras años de incumplimiento de deberes por parte de las autoridades responsables, aún no ha sido encontrado.

2). Respecto a los segregadores el texto manifiesta que “aunque deberían ser la primera prioridad en los programas de lucha contra la pobreza, las autoridades los ignoran y las leyes prohíben sus actividades y los declaran delincuentes (implícitamente)” y que “un efecto perverso de este marco legal es que impide a las autoridades abordar esta problemática porque estarían apoyando a delincuentes que realizan actividades ilegales”.

En el botadero de K´ara K´ara trabajan segregadores desde que comenzaron a depositarse allí los residuos urbanos de todo el municipio de Cercado. Esta forma de trabajo se consolidó tanto que se estableció un acuerdo entre los segregadores y EMSA, aún vigente.

Las medidas de mitigación ante las deficiencias de las operaciones de EMSA, consideradas en todos los manifiestos ambientales realizados desde 1999, contemplan la protección de la salud de los segregadores a través de acciones como campañas de vacunación, controles de salud periódicos y la dotación de ropa adecuada de trabajo; acciones incumplidas sistemáticamente por EMSA.

Se hace necesario un proyecto que reubique laboralmente y dentro de la ley a los segregadores en una instalación diseñada para una adecuada gestión integral de los residuos sólidos enmarcada dentro de la ley en todas sus fases: recojo, transporte, disposición final y valorización de materiales reciclables. La propuesta de una planta piloto de revalorización de materiales reciclables no da solución al complejo problema de la basura, mal manejado desde el principio desde todos los puntos de vista.

3). “Si bien esta problemática es antigua y compleja, hasta el presente no existe ningún estudio diagnóstico del vertedero como fuente de contaminación ni de los efectos sobre la salud y el medio ambiente; tampoco las autoridades han previsto realizarlos; la única posibilidad de hacer estas investigaciones es a través de una institución vinculada al tema pero independiente de los actores en conflicto y de los beneficiarios, esto es: “El Equipo Ciudad”.

La falta de voluntad política ha impedido el conocimiento del verdadero efecto de la contaminación generada por el botadero, que lleva 20 años atentando contra la salud pública y el medio ambiente.

Si los estudios van a ser realizados por el Equipo Ciudad, del que formarán parte la Alcaldía y EMSA, los resultados de los análisis podrían ser tan cuestionados como ya lo fueron los realizados por la UMSS, puestos en duda en un estudio elaborado por el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERGEOMIN) en 1999.

4). Entre las metas contempladas en el proyecto se encuentran:

4.1. “El manejo del vertedero de K´ara K´ara ha mejorado, la emisión de contaminantes disminuido y los reclamos de los vecinos también”.

El botadero ha terminado su vida útil. Teniendo en cuentas las deficientes condiciones en las que se implementó, la cantidad de residuos que año tras año ingresan al vertedero sin una gestión eficiente y la falta de voluntad política para adecuar el basurero a la normativa legal, a día de hoy se hace inviable mantenerlo abierto sin que continúe afectando a la salud pública y al medio ambiente. Su cierre y traslado a otro lugar con una adecuada planificación se ha convertido en una necesidad imperiosa.

4.2. “El pago que reciben los segregadores por Kg. de materiales valorizables recuperados es más alto que lo que recibían antes de la implementación del nuevo Sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos”, para lo que se prevé la implementación de una planta piloto de valorización de materiales reciclables.

El pasado año, uno de los representantes de SGAB, Gregory Paz, ex funcionario de EMSA, visitó a los segregadores que trabajan en el botadero y les aseguró que la intención era que ellos mismos gestionaran la planta de reciclaje. En ningún punto del texto del proyecto se contempla esta posibilidad. Por diferentes motivos, los segregadores no vieron clara su participación en el proyecto.

4.3. La elaboración de un “Reglamento Ambiental Municipal de Gestión de Residuos Sólidos propuesto al H. Concejo Municipal y elaborado en base a convenios y arreglos institucionales, autoridades, usuarios y operadores”.

Desde 1992 tenemos una Ley del Medio Ambiente, la 1333, y desde 1995 su reglamentación. Otra cosa es que la gestión de los residuos sólidos en Cochabamba nunca se haya adecuado a dicha normativa.

Elaborar un Reglamento Ambiental “en base a convenios y arreglos” suscita verdadera desconfianza. ¿Conocerá la cooperación candiense la intención, el carácter y las consecuencias de los convenios firmados entre autoridades y comunarios desde hace años?. El silencio y desmovilización los afectados, la consolidación de prácticas prebendales, la intensificación de la división y los conflictos entre comunidades y el mantenimiento de una operación del botadero absolutamente fuera de la ley han sido características tradicionales en los acuerdos entre autoridades y pobladores aledaños al botadero.

5). Por último, queremos hacer una llamada de atención a la conformación del Equipo de Ciudad, responsable de llevar adelante el proyecto.

En el texto se explica que “Para la conformación del Equipo de ciudad, de acuerdo a su predisposición, la Sociedad de Gestión Ambiental Bolivia (SGAB-conseil) como promotora y coordinadora invitará: a la Honorable Alcaldía Municipal de Cochabamba, a la Empresa Municipal de Servicios de Aseo (EMSA), a las asociaciones de segregadores organizadas (“12 de septiembre”, Thawis y otros), en representación de los usuarios (la población en general) se incluirá la instancia de participación ciudadana más representativa” y concluye “El Equipo Ciudad es un órgano colegiado y será la máxima instancia de decisión del proyecto”.

¿Y si los segregadores y otras organizaciones representativas de la ciudadanía no ven claro el proyecto y deciden no formar parte de él?.

Si la participación ciudadana sólo queda contemplada a través de una invitación, podría suceder que el Equipo Ciudad, la máxima instancia de decisión del proyecto, sólo estuviera conformado por la SGAB, la Alcaldía y EMSA. De esta manera, se volvería a reproducir el modelo vigente desde hace 20 años: cero preocupación por la protección de la salud pública y el medio ambiente por parte de las autoridades y manejo del problema de la basura como botín político.

Un proyecto de Gestión Integral de los Residuos Sólidos debería contemplar la participación ciudadana y el control social como aspectos obligados para la elaboración de un proyecto que no traiga consigo conflictos sociales. Ambos puntos, participación ciudadana y control social, vienen recogidos en la Ley 1333, en sus artículos 93 y 100.

Hoy más que nunca se pone en evidencia el actuar irracional e irresponsable de algunas autoridades municipales, quienes se muestran como los más eficientes "con áltos niveles de ejecución presupuestaria", cuando en los hechos solamente tratan de ocultar la ineficiencia y poca eficacia de sus acciones. Hasta Oruro, llegó el conocimiento de la problemática que ocasiona el "famoso" botadero de Kara Kara, mismo que está afectando a la salud de la población de las OTB's del sector, pero fundamentalmente a la niñez de la zona y aunque no se hace evidente, afecta incluso a la población de la misma ciudad de Cochabamba, debido a los líquidos que se filtran de los cerros de basura que se fueron creando con el paso de los años, contaminado las corrientes y depósitos de agua subterránea, que sirven para el aprovisonamiento del elemental líquido para la vida de muchos pobladores de los barrios con mayores necesidades de cochabamba.
Pero, en medio de tanta adversidad, existe la esperanza que las actuales autoridades de Gobierno Nacional, interpongan sus buenos oficios, para declarar, de manera urgente, como sujeto de "desastre ambiental" la zona del botadero de Kara Kara. De éste modo demostrarían su verdadero sentido de solidaridad, más allá de los simples discursos que solamente quedan bien para los actos políticos.
Por ello, Estimado Jorge, desde la tierra de la "obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad", Oruro, reciban, a través suyo, todos los compañeros líderes vecinales y el equipo de trabajo del "Vicente Cañas", todo nuestro respaldo moral, junto al de todos los líderes vecinales del Distrito 3 de Oruro y de ser necesario la participación activa en acciones de incidencia ante las instancias de decisión en el tema.

Hola soy tesista de la Universidad Mayor de San Simon, y mi tesis es justamente sobre este tema una propuesta de gestion integral para el manejo de residuos solidos en el departamento de cochabamba, estoy muy preocupado por que el dia de ayer y hoy asisti a unas entrevistas con el nuevo gerente de EMSA, el cual logicamente esta presto a colaborarnos en algunos temas que nosotros nececitamos conocer, sobre todo referidos a la gestion actual que lleva adelante la empresa, y actualmente creo yo que en este tema ya son varias instituciones que estan interesados en resolver, lo que no se, es si todas estas autoridades representantes de instituciines tienen algunas propuestas, por que muchos hablan sobre el tema es mas, lo conocen tan bien, pero hasta ahora no muestran sus propuestas, pues creo yo que ya es hora de que se deje de echar toda la culpa a las autoridades municipales, y trabajemos todos juntos, en el afan de lograr y emprender un proyecto para el departamento, comparto mucho del anterior texto, cuando meniciona y dice que en este proyecto debe participar toda la ciudadania, es bastante cierto, ratifico esas palabras. Sobre si es o no un desastre el botadero de K'jara K'jara, particularmente pienso que no es asi, por que de no es natural, al contrario es un desastre artificial por que todo fue originado por nosotros mismos, cuando en su momento no supimos darle un buen manejo a los residuos y por ende una disposicion final adecuada en un relleno con todas las caracteristicas que son necesarias, por tanto, me parece perdida de tiempo tener que hacer una declaratoria de desastre, considero mas bien que este problema deberia manejarse mediante licitacion, y aquella empresa que tenga la propuesta de manejo de residuos mas adecuada sea la ejecutora y maneje este problema. gracias.