Ricardo Tito Atahuichi Salvatierra
Los estados son independientes y soberanos cuando usan sus recursos naturales, por medio de empresas estatales mixtas u otras con capital mínimo accionario superior al 51%, en su desarrollo industrial y diversificación económica porque así, tienen el derecho de disposición y pueden controlar la explotación, producción y la reinversìon de los capitales en beneficio de sus sociedades y no de las transnacionales o empresas locales ligadas al capital financiero que exportan capitales y reinvierten en el extranjero en beneficio de sus intereses, su clase social y sus estados condenando a los países, ricos en recursos naturales, al atraso, la pobreza y a la simple producción de materias primas. En Bolivia, las experiencias de los años 1900 a 1952, época de los barones del estaño y otras, y la política económica neoliberal vigente (DS 21060, ley de capitalización, ley de pensiones y otras), aplicada a partir de 1985 lo demuestran objetivamente.
El desarrollo industrial y la diversificación orientada por una política económica y acompañada de un control social mayoritario de los sindicatos. y el Estado garantizan el autoabastecimiento del mercado interno permitiendo además: la creación de fuentes de trabajo; la elaboración de productos acabados con valor agregado para el mercado nacional y mundial; la explotación racional de los recursos naturales; el control de la acumulación de la riqueza y su reinversìon en el fortalecimiento de las empresas; elevar el nivel de vida de la población a través de una política salarial acorde con la producción y el consumo; la planificación económica de la producción y su distribución en consonancia con las necesidades de la población.
El movimiento obrero a partir de sus sindicatos (programa de Pulacayo, tesis políticas de los congresos de la FSTMB, COB, etc.) y el pueblo por medio de sus movilizaciones (revolución de 1952, Agenda de Octubre) plantearon permanentemente la aplicación de una política económica nacionalista revolucionaria con el objeto de efectivizar el desarrollo industrial y la diversificación económica en el campo y la ciudad como forma de vencer el atraso y la pobreza que lacera la sociedad, que la burguesía evitó por medio de los golpes de Estado, primero, y del DS. 21060 luego. Aclarando también que lo hicieron: intelectuales progresistas como Tristan Marof (1926); David Toro al nacionalizar el petróleo y fundar YPFB en 1937; German Busch al aprobar indirectamente la nacionalización de las minas; la logia RADEPA, Mariscal Santa Cruz; organizaciones políticas como el Partido Obrero Revolucionario, etc. antes de la revolución de 1952.
La COB, a través de la nacionalización de las minas y la creación de la COMIBOL (1952); los militares antiimperialista que impusieron la instalación de las fundiciones en Oruro y Potosí que constituyeron ENAF; los movimientos de los años 2005 (caída de Carlos Meza) y 2003 (caída del gonismo) que impusieron la Agenda de Octubre a la que el Movimiento Al Socialismo (MAS – IPSP) se comprometió a cumplir antes de su triunfo electoral e ignoró después, al no abrogar el DS 21060, evitar la nacionalización del petróleo y los hidrocarburos y adecuar su política general aplicada a la neoliberal; el Comité Cívico de Camiri (2008) que plantea la refundación del YPFB y la industrialización del gas; la COD de Oruro, la FSTMB en sus resoluciones últimas, etc., muestran la persistencia histórica por alcanzar la industrialización y diversificación como medio efectivo de integración nacional.
En el Proyecto de Constitución, al proponerse en su contenido el Estado plurinacional, se ignora: que los grupos étnicos conforman parte de las clases sociales de la sociedad contemporánea y que el capitalismo al desarrollarse y constituir un sistema social, las integró a su modo de producción; y la lucha heroica del pueblo boliviano por alcanzar la industrialización y diversificación económica como forma de consolidar la unidad y la integración en el camino de vencer el atraso, la pobreza y fortalecer la Nación boliviana y la patria que el indigenismo y la oligarquía desconocen buscando dividirla una, en 36 naciones y la otra, constituyendo el Estado Oriental (nación camba) financiado por las transnacionales, ONGs, FMI, BID, y el imperialismo norteamericano.